Este compresor prueba dos estrategias completamente distintas sobre tu archivo y te entrega la que gane. La primera es un reguardado estructural sin pérdidas: pdf-lib reabre el documento y lo reescribe con flujos de objetos activados, eliminando duplicados internos y empaquetando la estructura del archivo de forma más compacta. No se rasteriza nada, así que el texto sigue siendo seleccionable, los enlaces siguen funcionando y los gráficos vectoriales siguen perfectamente nítidos.
La segunda es la rasterización. Cada página se renderiza en un lienzo a una escala reducida y se recodifica como JPEG, para después reconstruirse en un nuevo PDF. Eso destruye el texto seleccionable, pero es espectacularmente eficaz con documentos escaneados, que no son más que imágenes dentro de un envoltorio PDF.
Los dos resultados se comparan por tamaño y descargas el más pequeño. Si ninguno consigue mejorar el archivo original, la herramienta te indica que el documento ya está al mínimo y te devuelve tu original intacto en lugar de una versión peor.
Ambos caminos de compresión se ejecutan en tu navegador. Un contrato o el escaneo de un pasaporte se procesan en tu propia máquina, sin que ninguna copia acabe en la cola de un servicio de compresión.
| Nivel | Factor de renderizado | Calidad JPEG | Adecuado para |
|---|---|---|---|
| Básico | 1,5× | 0,72 | Documentos que aún hay que leer con atención |
| Medio | 1,15× | 0,58 | La opción habitual: adjuntos de correo, subidas |
| Fuerte | 0,85× | 0,42 | Límites de tamaño estrictos, basta con que se lea |
Estas cifras solo se aplican al camino de rasterización. El reguardado sin pérdidas ignora por completo el nivel, ya que no tiene calidad que ceder, y por eso un informe cargado de texto suele comprimirse lo mismo en Básico que en Fuerte.
Un PDF compuesto sobre todo de texto ya es extremadamente compacto: las palabras se guardan como referencias de fuente y coordenadas, unos pocos bytes cada una. Queda muy poca redundancia que exprimir, y rasterizar una página así suele hacerla más grande, porque una página de texto se convierte en una fotografía grande de texto. La herramienta detecta esto y recurre al reguardado sin pérdidas, y por eso tu documento de texto quizá solo pierda un cinco por ciento.
Los documentos escaneados son el caso opuesto. Cada página es una fotografía a resolución completa, a menudo capturada a 300 ppp y guardada con ajustes de calidad generosos. Rasterizarlas a menor escala y calidad reduce habitualmente esos archivos entre un setenta y un noventa por ciento sin pérdida apreciable de legibilidad.
Depende de qué camino gane. Si el reguardado sin pérdidas produce el archivo más pequeño —lo habitual en documentos con mucho texto—, el texto, los enlaces y los gráficos vectoriales se conservan íntegros. Si gana la rasterización, lo que ocurre con los escaneos, las páginas pasan a ser imágenes y el texto deja de ser seleccionable.
Los PDF basados en texto ya están muy comprimidos; queda poca redundancia que eliminar. Los grandes ahorros vienen de documentos con fotografías o páginas escaneadas. Si no se pudo ahorrar nada, la herramienta te devuelve el original intacto en lugar de una copia degradada.
Medio para casi todo. Elige Básico cuando el documento aún deba leerse con atención o imprimirse, y Fuerte solo cuando te enfrentas a un límite de subida estricto y basta con que se lea.
Sí, pero ten en cuenta que varios archivos se combinan en un único PDF comprimido en lugar de devolverse por separado. Para comprimirlos individualmente, procésalos de uno en uno.
Los PDF protegidos con contraseña no pueden abrirse en absoluto y darán error. Las firmas digitales no sobreviven a la compresión, ya que el archivo se reescribe: un documento firmado conviene dejarlo tal cual.
No. Tanto PDF.js como pdf-lib se ejecutan como JavaScript en esta página, así que todo el proceso ocurre en tu navegador y el documento nunca sale de tu dispositivo.